Música
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DAFT PUNK: REGRESO AL FUTURO

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Desde hace unos años y de manera progresiva, es cada vez más difícil estar al día en lo que a novedades musicales se refiere. No sólo ha cambiado el formato de distribución radicalmente, donde internet nos facilita acceder a prácticamente todo lo que se publica, si no que además todos los días aparecen grupos, singles, discos, vídeos y versiones nuevas a una velocidad incesante.

Aún así, sigue existiendo el lugar para las estrellas y grupos consagrados que cada vez que publican material nuevo consiguen llamar la atención dentro del tráfico musical cibernético. Desde hace unos meses estamos pendientes de la publicación de Random Access Memory, el esperado  cuarto disco de estudio de los franceses Daft Punk. Junto a Moby, Fatboy Slim, Justice o Chemical Brothers, son estrellas de la electrónica que han visto como el género ha crecido popularmente durante la última decada. Recientemente catalogados por la prensa internacional como “la esperanza de la industria musical”, el despliegue promocional para el lanzamiento de este álbum incluía las clásicas invitaciones a escuchas privadas del disco para prensa y medios especializados. Pero también, una promoción viral importante: al parecer, Get Lucky, el single adelanto en colaboración con Pharrel Williams, es la canción con el record de más escuchas en solo 24 horas en Spotify. El tracklisting fue desvelado a través de la app Vine, y hemos podido ver el anuncio de su disco en YouTune, iTunes y en radio y televisión.

Cuando pudimos escuchar Get Lucky, el single adelanto del disco, no era lo esperado. Con tantísimas novedades dentro de la electrónica que hemos vivido desde 2004 (año de publicación de su anterior disco de estudio), costaba identificar los primeros acordes tan orgánicos con el sonido daftpunkiano.  Pero según llegamos al estribillo aparecen los sintetizadores y el autotune (en su justa medida) que nos devuelven al universo musical de estos franceses. Es un buen tema, es elegante y comercial, características bastante presentes en sus últimas creaciones.

Después de tanta expectativa ¿Es esto lo qué el público espera de ellos? Lo mejor que podemos hacer es adentrarnos de lleno en el disco. Hay colaboraciones de todo tipo, pero los fans de Human After All o Discovery pueden sentirse insatisfechos. O no. Este disco contiene auténticas joyas, que vienen dadas por la sutileza. Este pequeño homenaje a la música disco supone un acercamiento a la faceta de Daft Punk como productores.

Hace ahora un mes, que pudimos escuchar en exclusiva el disco al completo de DAFT PUNK, en una première sin precedentes en Barcelona, con unos buenos altavoces y bien de botellines de agua para que no se nos secara la garganta. Gracias a Columbia y Sónar Festival, ahora te lo desgranamos track by track.

DAFT PUNK – RANDOM ACCESS MEMORY, 2013 (Sony)

1.  Give Life Back to Music.

Esta semana se estrenaba en YouTube un vídeo-teaser del álbum que terminaba con los primeros segundos de este tema. Ojo, el comienzo es un engaño. Ese in crescendo que parece que va a terminar en una explosión pero no es así. Lo que tenemos en su lugar es una intro normalita, con un estribillo un poco vago para ser el tema de apertura. A pesar de eso, en conjunto, se trata de una declaración manifiesta donde las guitarras cobran protagonismo y donde podemos apreciar uno de las novedades instrumentales; pácticamente la totalidad del álbum incluye una percusión muy orgánica que viaja a los orígenes de la música disco.

2. The Game of Love.

Uno no puede evitar, leyendo el título de esta canción, acordarse de Digital love, una de las mejores canciones de Daft Punk pertenecientes a su disco más pop: Discovery. Entramos en un mood que predomina a lo largo de este disco. Se trata de una balada. Una canción romántica para robots, el imaginario del grupo frances también hace concesiones a su lado más soft. Aparecen sintetizadores, guitarras y continuamos con una percusión poco abundante en discos de electrónica. La producción está muy cuidada, este tema es sugerente pero el disco se estanca. Un error colocar estos dos temas al comienzo del disco. Entendemos ambas dentro de la narratividad de esta sesión inesperada de Daft Punk, pero queremos escuchar la voz distorsionada, los beats , queremos ver una gama de colores más viva.

3. Giorgio by Moroder.

Apuntamos alto. Una de las mejores canciones del disco. Un relato meláncolico sobre el futuro y el paso del tiempo gracias a la historia de uno de los innovadores de la música disco: Giorgio Moroder. Comienza el tema con la narración de Moroder sobre su carrera y el uso de los sintetizadores, “I knew it could be a sound of the future“. Este comienzo es una crónica sobre los orígenes de la música del futuro, la que escuchamos hoy.  Pasamos de los tonos pasteles del comienzo a unos más oscuros y nostálgicos. Suenan los sintetizadores y comienza una travesía a través de la historia que dan ritmo y elevan este disco a algo a la altura de lo que esperabamos. ¿El middle eight? lo mejor; avanzamos en la pista hasta llegar a la segunda parte de este cuento: “There was no preconception of what to do“. Violines. Explosión. Pistolas digitales. Soft-rock lírico para esta oda que es prudente y evita caer en lo barroco. Espectacular.

4. Within.

Pasamos de un homenaje a la innovación a otro tema que vuelve al mood inicial y que peca de lo contrario, de innovar poco. Este tema es muy similar a algunos de los contenidos en el último disco de Robert Glasper, donde se conjuga el uso de instrumentos electrónicos junto a canciones jazz. Within es un bonito tema, pero supone una bajada de tensión en la gráfica de intensidad del disco. Aquí hay un robot triste.

5. Instant Crush.

Volvemos a subir. Una gran sorpresa y un gran acierto la colaboración con Julian Casablancas, de The Strokes. Una compleja historia de amor, y un ejemplo más de que Daft Punk dejan su marca de casa en la producción donde quieran dejar claro que la elegancia y la dosificación son su mejor sello. Las guitarras suenan a “Every breath a take” de The Police, y la triste melodía de la canción que levanta en el estribillo, junto a los comedidos efectos de voz, hacen de este otro de los highlights de este disco, en forma de radiofórmula inteligente. Una canción realmente bonita. Un 10.

6. Lose Yourself to Dance.

Comienza la influencia americana en el disco que, afortunadamente, dura dos canciones y al menos una de ellas es acertada. Pero no es ésta. Pharrel Williams, productor y miembro de The Neptunes, aporta muy poco a la canción. Reconozcámoslo, este chico está sobrevalorado; no nos dejemos llevar por los espejismos que lo colocan sobre lo alto de la pirámide de productores Hip-hop y R&B comerciales. Pero volviendo al tema, se trata de la repetición del insufrible estribillo con una pequeña decoración de autotune a cargo del duo francés. Muy poco esfuerzo.

7.  Touch.

Suenan efectos que asociamos a robots y máquinas tipo R2D2 y una voz que bien podría pertencer a la narración de Star Wars. Un tema bastante teatral, donde sorprende la colaboración con Paul Williams, un artista bastante lejano del universo de Daft Punk. En el momento que empiezan a sonar los violines y la pequeña orquesta, nos montamos en este pequeño carrusel que esperemos que nos lleve pronto a un destino igual de agradable pero más excitante. Hay algunos amagos donde el tema parece crecer con esa mini-sinfonía y coro final, pero se apaga antes de que nos levantemos. Next.

8. Get Lucky.

Funk. Eso es el primer single adelanto de este disco. No sabemos cuanto habrá tenido que ver Pharrell aquí, pero le ha salido bien. La melodía, la letra, esos acordes y el estribillo hacen de este un clásico inmediato, un single de calidad. No es a lo que nos tenían acostumbrados, pero se puede sentir la esencia del grupo en la canción. Un tema que no necesitará remixes para levantar al público. La cosa nos divierte más cuando en el puente aparece la vocecilla del robot que tanto nos gusta, ¿A qué todos queremos tener el tubito para hacer la voz del robot?

9. Beyond.

Recordemos que aunque el último disco de Daft Punk, Human After All se publicó en 2004, hace un par de años pusieron banda sonora a Tron: Legacy, remake de la famosa y futurista cinta. Podemos ver ciertos restos de ese proyecto aquí, sobre todo en el comienzo orquestral. Una canción que mantiene la tensión que la guitarra acústica, violines y demás instrumentos de cuerda hacen ligera. Al final aparecen sintetizadores con efecto Tron pero en un segundo plano. Mística y misteriosa, no se reduce a un simple tema transitorio dentro del disco.

10. Motherboard.

Seguimos en la misma línea que la canción anterior. Quizás un poco más relajados, y con el protagonismo de un sintentizador que de repente, se derrite. O eso parece indicarnos el literal efecto de sonido que escuchamos. Podemos ver algo de Massive Attack en este corte experimental que muestra una vez más esa parte del dúo menos conocida, y que una vez superado la pequeña decepción inicial, nos encanta.

11. Fragments of Time.

Parece increíble que Todd Edwards, productor de house, y Daft Punk se hayan reunido en un estudio y hayan hecho este tema en lugar de liarla parda. Pero qué bien. Una canción maravillosa, donde recuperan el saxo futurista, donde la melodía te transporta y el mensaje vuelve a hacer hincapié en lo que parece ser la temática lírica del disco, el paso del tiempo. Se trata de un registro del pasado, pero mirando al futuro.  Una vez más, impecable producción que resulta en una canción simple y llanamente bonita con la que irse a la cama.

12. Doin’ it Right.

Justo cuando la fiesta se termina y nos estaban convenciendo con el rollito del robot triste y melancólico, llega esto. Grandiosa colaboración con Panda Bear (proyecto paralelo de Noah Lennox, de Animal Collective). La única canción donde todos los elementos instrumentales son actuales, incluida la percusión. Esta canción casi parece un mash-up entre dos artistas diferentes que han sido remezclados por el mismo productor. Un tema muy cool pero algo repetitivo.

13. Contact.

Estamos, literalmente, ante la sintonía de despegue de la nave espacial de Daft Punk. Rock, sinfonía electrónica, un pelín de psicodelia e incluso un prólogo que parece sacado de la megafonía de la NASA , son algunos de los momentos de esta bomba musical. Qué pena que llegue lo mejor cuando nos están echando de la fiesta. Nos quedamos con las ganas, que eso también gusta. Si el tema de introducción al disco era muy flojo, este lo compensa de manera sobrenatural. Barroco y supersónico, Daft Punk en pleno apocalípsis.

Y hemos llegado al final de Random Acces Memory, título que hace referencia a un concepto del mundo moderno, que está un poco obsoleto. Un mundo roto, en plena crisis pero que nos lleva hacia adelante en su peculiar evolución. Imágenes retrofuturistas, donde la nostalgia y la sensibilidad describen una pequeña sensación de agotamiento, aunque las fuerzas resurgen en distintos puntos de este disco, como intentando levantarse. El resultado final es bueno, porque la historia lo es. Sus protagonistas no han perdido talento y vienen rodeados de un equipo que les ayuda a sacar adelante los mejores momentos del álbum.

Un gran disco que no gustará a todos, que se convertirá en un guilty pleasure con momentos fan, pero que no carece de calidad ni de innovación en los tiempos que vivimos. R.A.M. es como una película sobre el futuro en el que se pueden ver naves espaciales en las ciudades donde todo lo demás está derruido. Un cuento a la altura de las circunstancias. Regreso al futuro.