Author: Irene Selvaggi

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Dormir en la cocina (o cómo evitar ver Alicia en el país de las maravillas con tu novia)

En la peli Alicia en el país de las maravillas hay un momento clave. Mi novia dice que es justo cuando la muchacha dice: Alicia: este es mi sueño y yo decidiré como continúa. Pues yo lo odio. Por pasteloso y rosa chicle. ¿Verdad que lo es? Decidme que sí. Os lo pido por favor. ¡Decidme que sí! Puedo ser muy pesada, lo sé. E igual de suplicante que mi novia, justo ayer por la noche: tienes que verla, tienes que verla, tienes que verla ahora! 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4… Por mucho que ella contara yo no me movía. Ni hacia delante, ni hacia atrás. No había segundos que me siguieran. Estaba en la cocina de nuestro mini-piso, dónde no existe el tiempo. Estaba en el búnker, en la nave, en el cau. Y ella, ahí a lo lejos en la habitación, no podía entenderlo. Siempre pienso en Cris cuando estoy en un lugar sin tiempo. Me vienen a la cabeza esas reuniones de trabajo en el piso sin ventanas. O de …

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El dos va primero (o cómo dormir con tu novia y su ex)

Supongamos que una noche mi novia invita a su ex al piso. Supongamos que nos entra hambre a las tres y la invitamos a cenar. Supongamos también que la cosa se alarga y se le escapa el último metro. Y, claro, el siguiente supuesto es que la ex se quede a dormir. Por supuesto, amor. Pero ¿y si suponemos, además, que el sofá es unaputamierdachica y no hay más cama que la nuestra? Pues sí, suponéis bien: la ex, la novia y la chica aquí presente duermen juntas esa noche. BOOM La bomba debería estallar en cero coma, ¿verdad? Bollodrama. Porque ¿quién duerme con su novia y su ex en la misma cama? Nadie, joder. Nadie menos mi novia. Y la verdad es que ni estalló ninguna bomba ni pasó nada. Cero. Estuvimos tan a gusto. Porque la ex de mi novia me cae muy bien y ellas dos se quieren mucho y era una noche muy fría y su ex no ronca nada de nada y eso es un gran punto a favor. Pero, …

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El avatar de mi novia (o la novia del avatar)

Mi novia está de cumpleaños. Esto es una alegría –claro, por supuesto, cómo no- pero a mi me trae de cabeza. Uno, por la pasta. Dos, porque no sé qué puedo regalarle. Y siempre me pasa lo mismo. ¡Bis, bis! Este año, en una de las intentonas por sacarle información descubrí que quería un custom skin para su avatar del LOL. Sí penya, flipeu. Yo tampoco lo entendí. Que un skin es un traje que compras para tu avatar -ok-, que un avatar es el personaje virtual escogido por el internauta para que le represente en el juego –ok-, que el LOL es un juego de estrategia online a tiempo real –ok-. OKEY. Pero ¿que lo que quiera para su cumpleaños sea un vestido virtual para un personaje dibujado que ni siquiera existe? Repito: ¡que no existe!  Pues se ve que soy caraculo, porque sí existe. Estaba claro con lo de skin, me diréis. Pues sí. Porque ¿qué hay más real que la propia piel? La piel es física, la piel es natural, la piel …

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Belladonna es una Happy Girl (y mi novia también)

  Belladona (del it. Belladonna): a. f mujer bella  El plan era muy sencillo: tu, yo, el domingo. Díaderomance. Una de esas necesidades básicas y primitivas que tienen todos los cuerpos emparejados. Ese momento de parar de correr del piso al metro al curro al piso al parque a que corra el perro que le va muy bien. UF. Y de decir: nosotras nos bajamos y apagamos el móvil y nos metemos en la cama y vemos películas que no acabamos y volvemos a follar. Bye bye hasta otro ratito. Pues ese era el plan. ¿Fácil, no? Yo creo que se puede entender así como bastante bien. Pues no. Mi novia es literalmente incapaz de cuando aparece por en medio el plan B. Y os preguntaréis: ¿qué puede ser mejor que un díaderomance (+sexo)? Pues es muy simple: el seXXXo. Se trata de un plan que sólo incluye a una parte del dueto —en este caso mi novia— y al que nunca, nunca, estarás invitada. Primero llega en forma de idea vaga —porno—, luego se …

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El cajón de la mesita de noche (uñas, dientes y sangre)

Existe un lugar personal, privado. Una extensión de nuestro propio cuerpo, que cada uno debería defender con uñas, dientes y, si es necesario, con sangre: el cajón de la mesita de noche. Sí, el lugar de condones y pañuelos post-pajas y dildos y lubricantes y revistas porno y suciedades varias que sólo compartes cuando metes a alguien en tu cama. Sagrado y oscuro. Eso, si no sucede que la persona en concreto decide dormitar allí para siempre. “Ea, somos pareja”. Pues a mi me ha pasado esto. Mi cajón ha sido prostituido y ocupado por un sinfín de fármacos-veneno y gasas y alcoholes y pastillas de colores. Porque sí, mi novia es farmacéutica. Específicamente: farmacobsesiva, de las de “esto debe estar lleno de bacterias que no ves no hueles no notas no te afectan un carajo, pero uf… que lleno está”. Pues muy bien. Lleno como MI cajón de la mesita de noche. Un cajón donde Ella ha decidido incluir mis pastillas anticonceptivas. Esas de color rosa pastel para gente como yo. Gente más bien …